III Foro Saramaguiano de Teoría y Crítica Literarias – Discurso de apertura

III Foro Saramaguiano de Teoría y Crítica Literarias

“José Saramago y la novela europea contemporánea:

Memorias, voces y escrituras”

“Queridos amigos, no consigo acostumbrarme. Pensar que a miles de kilómetros de distancia unas cuantas personas (¿decenas? ¿una centena? ¿más?) permanecerán reunidos (…) para exponer y debatir sobre lo que he escrito, me deja en estado de perplejidad, por no decir de incredulidad.”1

Este es el primer párrafo del mensaje enviado por José Saramago, el 19 de octubre de 2006, en ocasión de la apertura del II Foro Saramaguiano. Ya en octubre de 2004, en la carta que recibimos para el I Foro, Saramago expresaba su asombro porque siendo él “un escritor de otra lengua y de otra cultura, de otras costumbres, oriundo de otra historia colectiva [y] con una historia personal también ella difícilmente comunicable”2 contaba, en este lugar del mundo, con un grupo de personas que se reunía en torno a su obra.

Hoy, a cinco años de ese primer evento nos encontramos nuevamente en la apertura de otro Foro Saramaguiano, el tercero desde aquel de octubre de 2004 y el segundo en su versión internacional. Es justo retrotraernos a aquel primer encuentro, donde con la ayuda invaluable de profesores de la Universidad Católica de Córdoba, el Equipo Saramaguiano de Investigación comenzaba a darse a conocer. En esa oportunidad contamos con la participación de profesores, alumnos y egresados de la carrera de Letras de la Universidad Católica e investigadores invitados de otras universidades nacionales, además de lectores de la narrativa de José Saramago de diversas procedencias.

En la apertura del Primer Foro, el Dr. Miguel Koleff, director del Equipo Saramaguiano, realizó un bosquejo introductorio -con perfil historicista- de la producción de José Saramago desde 1977 -fecha de edición de Manual de Pintura y Caligrafía– hasta 2004 -año de la publicación de Ensayo sobre la lucidez-. Durante dos días, en cinco mesas de discusión se profundizaron los nudos conceptuales de la narrativa del nobel portugués y, a partir del diálogo interdisciplinario, el corpus saramaguiano fue analizado en su totalidad.

De esta forma abrimos nuestras puertas para salir al mundo, considerándonos capaces de hacer un aporte académico válido al estudio de la narrativa saramaguiana. Pero no hubiéramos podido hacerlo sin el acompañamiento de ciertas personas dispuestas a brindarnos su saber y su tiempo generosamente. Ya he señalado la importancia de la colaboración de los profesores de la Universidad Católica de Córdoba, entre los cuales cabe destacar el valioso apoyo de la Dra. Lila Perrén de Velasco, Presidenta Honoraria del Foro, aunque ella nos haya dado todo el crédito a nosotros cuando, en nota posterior al evento, señalaba que sólo había aprovechado la oportunidad para, según sus palabras: “ver a esos Sanchos crecidos”3 dando continuidad a la formación recibida, ampliando el territorio de la literatura.

Otras presencias, en ese I Foro, que no puedo dejar de mencionar son las de la Dra. Graciela Cariello -Investigadora de la Universidad Nacional de Rosario- y la Dra. María Elena Legaz -Investigadora de la Universidad Nacional de Córdoba- a ellas nuestro reconocimiento porque tuvieron el valor de confiar en nuestro Equipo aportando su sólida experiencia académica para su crecimiento.

Luego del primer foro, el compromiso con la obra de Saramago ya no era el mismo, ya no podía ser el mismo, pues pasamos de ser desconocidos a ser considerados portadores de un saber saramaguiano del cual debíamos dar cuenta.

Los años 2005 y 2006 se presentaron como de intenso trabajo al interior del Equipo, estábamos en plena producción del Diccionario de Personajes Saramaguianos. En tanto, la comunidad de intercambio también se ampliaba porque, en el 2006, cumpliendo con una de las sugerencias efectuadas por asistentes al I Foro Saramaguiano, se llevaron a cabo los Talleres Pre – Foro. Las obras leídas fueron La caverna, Ensayo sobre la ceguera, El Evangelio según Jesucristo y Ensayo sobre la lucidez y, dando un paso más en la difusión de la narrativa de Saramago, la propuesta incluyó dos Talleres para jóvenes que se concretaron en las provincias de Córdoba y La Rioja rescatando diferentes obras del autor.

El II Foro -que se realizó del 19 al 21 de octubre de 2006- presentó esta vez su primera versión internacional.

Cuando nos pusimos a pensar en su temática consideramos importante poner sobre el tapete aquellos aspectos de la sociedad que preocupan a José Saramago y que aún son poco debatidos en este inicio del siglo XXI. Por ejemplo, el nobel portugués -activo ciudadano del mundo- critica la tibieza de las prácticas democráticas, el descaro con el que EEUU hace sus declaraciones de guerra, la falta de legitimación de los derechos humanos y el constante atentado a las diferencias y a las minorías.

Estas ideas dieron lugar a un epígrafe altamente provocativo: “Aullemos dijo el perro” tomado del Ensayo sobre la lucidez, lema que además sirvió como título del discurso inaugural de la Lic. Victoria Ferrara, co-directora de nuestro equipo, quien en el último párrafo de su alocución aclaraba:

“en estas tierras (…) cuando los perros aúllan están anunciando un terremoto o una muerte” y agregaba: “este siglo XXI es un siglo de cataclismos de instituciones, de modos de acción y de pensamiento, de verdades y de incertidumbres; de muertes de relatos y de ideologías; por eso los integrantes del Equipo Saramaguiano de investigación creemos que es hora de abandonar la apatía y la indiferencia y por lo tanto, ha llegado la hora, como dijo el perro, de que aullemos.”4

Difícil resistir a semejante argumentación, pues la crítica al modelo de sociedad actual, abierta por el autor en sus ficciones y seguida por otros intelectuales, nos llevaba a reconocer (como estudiosos de la literatura y, en especial de la narrativa saramaguiana) que no podíamos quedar inmersos en la inacción.

Nuevamente, la modalidad de Foro -instrumentada en el 2004- posibilitó el intercambio y viabilizó una mirada interdisciplinar de las cuestiones socio-políticas, económicas y culturales que atañen al hombre. Durante tres días, los textos saramaguianos fueron analizados a partir de una lectura crítica del mundo contemporáneo. Una lectura que nos permitió dejar de lado, como dice Saramago en La balsa de piedra: “nuestro infinito miedo, el que nos lleva a poblar el mundo de imágenes a la semejanza de lo que somos o creemos ser”5 y a tener el coraje de dar sentido a palabras tales como: sociedad, democracia, ética, derechos humanos, identidad, alteridad.

En este segundo encuentro, a las ya amigas del equipo saramaguiano, Graciela Cariello y María Elena Legaz, se sumaron los aportes inestimables de investigadores de la Universidad Mackenzie de Sao Pablo, Brasil, quienes prestigiaron el evento con sus comunicaciones. Y, ampliando el espectro también se unieron las voces de dos jóvenes que demostraron, en sus ponencias, su preocupación por el mundo y su interés por este escritor portugués capaz de interpelarnos con su narrativa.

“La peor crisis es la falta de ideas. Ideas para compartir con otros” dijo José Saramago, en Buenos Aires en mayo de 2003, en ocasión de la apertura del IV Congreso Latinoamericano de Traducción e Interpretación.

Retomamos esas palabras porque fueron las que nos impulsaron a seguir creciendo, es así como en los primeros días de noviembre de 2007, luego del fallido intento de contar con la presencia de Saramago en Córdoba, viajamos a Buenos Aires para encontrarnos con el escritor (el P. Rafael Velasco, Rector de la Universidad Católica de Córdoba, viajaba con nosotros). En nuestro equipaje iba la Resolución Rectoral N° 887 por la cual se creó, en esta casa de estudios, la Cátedra Libre José Saramago.

En esa ocasión, en su discurso el P. Velasco tomando como referencia el cuento La isla desconocida señalaba que

“Sin búsqueda no hay encuentro posible. Al fin y al cabo -como dice el cuento- “si no sales de ti no llegas a saber quién eres”. Y agregaba: “Este encuentro con (…) José Saramago -visitante distinguido de nuestra universidad- nos ayuda a tener una conciencia cada vez más definida sobre quiénes somos y qué estamos llamados a ser nosotros como Universidad Católica.”

El Rector cerró su disertación diciendo que en la Universidad:

“Queremos investigar, enseñar y proyectar el conocimiento; tratando de mirar y escuchar la realidad, en particular la realidad de los más desfavorecidos y vulnerados. Hemos atravesado la puerta de la decisión que -al decir del cuento- “apenas es usada pero cuando lo es, lo es”.6

El equipo saramaguiano también cruzó la puerta de la decisión y, en abril de 2008 comenzó a dictar el primer Seminario de la Cátedra Libre José Saramago. La propuesta de trabajo nos posicionó como universitarios latinoamericanos dispuestos a afianzar los procedimientos heurísticos y hermenéuticos para el análisis del corpus saramaguiano. Y, a quienes se inscribieron como alumnos y aún se consideraban lectores de primer nivel, los llevó a profundizar y relacionar la obra de Saramago con temas filosóficos, sociológicos y antropológicos. Es así que bajo el título “Ética y Política en Todos los nombres de José Saramago” planteamos la reflexión interdisciplinaria que analizó la mencionada novela a 10 años de que su autor ganara el Premio Nobel de Literatura.

Hoy estamos ante una nueva versión del Foro saramaguiano y ampliamos el espectro de autores. La búsqueda de coincidencias o diferencias existentes entre el posicionamiento de José Saramago y otros escritores europeos contemporáneos es el eje de nuestra propuesta. Este III Foro lleva como título: «José Saramago y la novela europea contemporánea: memorias, voces y escrituras».

¿Por qué Europa? ¿Por qué la narrativa europea contemporánea? ¿Podemos entender mejor el siglo XX, esos cien años de temores, de injusticias sociales, de segregaciones y pobreza, de divisiones y reconciliaciones, de lucidez y de espanto, de esplendor artístico y de ruina existencial, a partir de la lectura de los escritores europeos?

Reitero: ¿Por qué Europa? Porque consideramos, como señala Zygmunt Bauman, que:

“podemos definir a Europa por su “función globalizadora” [y porque] las aventuras que emprendió durante más de dos milenios de historia fueron decisivas para la humanidad entera. Ciertamente [no podemos] imaginarnos el mundo con Europa ausente de la historia.”

¿Por qué la narrativa europea contemporánea? Porque en los talleres pre foro de este año exploramos novelas de Teolinda Gersão, Orhan Pamuk, Gustave Le Clézio, Antonio Muñoz Molina, Arturo Pérez Reverte, Bernhard Schlink, Isaac Rosa, John Banville, Hanif Kureishi, Aleksandar Tisma y Umberto Eco, y en nuestro análisis nos encontramos con un tema recurrente: el conflicto existencial, asociado a la necesidad de encontrar “un lugar en el mundo” que se presenta a través de múltiples variaciones, tales como: el desarraigo, la errancia, el exilio, el olvido, la búsqueda del padre y de las propias raíces, el retorno al lugar de origen y la recuperación de la memoria individual y colectiva.

Y porque acorde a la mirada lúcida y penetrante de José Saramago, esa mirada a la cual Andrés Sorel señala como “éticamente irreprochable”8, tratamos de aproximarnos desde la literatura al conocimiento del mundo. Haciendo nuestras las palabras del narrador de El viaje del elefante cuando dice:

“En el fondo hay que reconocer que la historia no es selectiva, también es discriminatoria, toma de la vida lo que le interesa como material socialmente aceptado como histórico y desprecia el resto, precisamente donde tal vez se podría encontrar la verdadera explicación de los hechos, de las cosas, de la puta realidad. En verdad os diré, en verdad os digo que vale más ser novelista, ficcionista, mentiroso.”9

Por último, no puedo dejar de lado un hecho particular que marca la historia del equipo saramaguiano de investigación: este foro es también un homenaje a Victorina Crivello, integrante destacada de nuestro grupo de trabajo. Su presencia sigue entre nosotros en el recuerdo de cada una de sus acciones, tanto en lo humano como en lo profesional. Difícil es soslayar su capacidad de trabajo, su incondicional amistad y como dice Graciela Perrén: “Existen personas que poseen luz propia. Son las que marchan por la vida de un modo particular, distinto, personal.” Así recordamos a Victorina como una intelectual seria y un ser humano excepcional y por cierto su labor no fue en vano, su vida ha dejado huella. 

Finalmente, los invito a compartir estos tres días con nosotros con palabras escritas por José Saramago en 1994. En ellas, a modo de premonición, advertencia y estímulo a los tiempos por venir decía: “Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos, sin responsabilidad quizá no merezcamos existir.”10

1 Mensaje de José Saramago para la apertura del II Foro Saramaguiano, 19 de octubre de 2006.

2 Carta de José Saramago para la apertura del I Foro Saramaguiano, 15 de octubre de 2004.

3 Del correo electrónico enviado por la Dra. Lila Perrén al Dr. Miguel Koleff el 24 de octubre de 2004.

4 FERRARA, Victoria Discurso de apertura del II Foro Saramaguiano, 19 de octubre de 2006.

5 SARAMAGO, José (1999) La balsa de piedra Buenos Aires, Alfaguara, p. 396.

6 VELASCO, Rafael En Revista noticia((ucc N° 258 DICIEMBRE 2007, Publicación de la Universidad Católica de Córdoba, p. 2.

7 BAUMAN, Zygmunt (2006) Europa. Una aventura inacabada Madrid, Losada, p. 22.

8 SOREL, Andrés () Saramago. Una mirada triste y lúcida Madrid, Algaba, p. 28.

9 SARAMAGO, José (2008) El viaje del elefante Buenos Aires, Alfaguara, p.237.

10 SARAMAGO, José (1998) Cuadernos de Lanzarote 1993-1995 Segundo cuaderno 28 de febrero de 1994, Alfaguara, Madrid, p.246

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