Mademoiselle Fifi y los cuentos de la becada
Guy de Maupassant
En 2012, Relógio D'Água publicó Mademoiselle Fifi y Cuentos de la Becada, con traducción y prólogo de José Saramago, recuperando las Novelas y Cuentos de Guy de Maupassant, que Saramago había traducido para Estúdios Cor en 1965. El prólogo corresponde al texto original publicado en aquel momento y constituye un auténtico tratado sobre Maupassant y la estética naturalista, el realismo de Flaubert, de quien Maupassant fue discípulo “en el verdadero sentido de la palabra”, y la literatura, de la que Saramago ya afirmó que “no es una profesión” y que “el escritor no puede olvidar que es, ante todo, hombre y solo después escritor, que este no debe sustituir al primero, y que es fundamentalmente deber del hombre ser fiel a sí mismo, a su verdad profunda, sea cual sea, y expresarse en consonancia con ella, con sinceridad y plenitud. Ahí reside la utilidad del escritor, esa es su razón de ser”.
Más allá de la biografía del autor de *Boula de Sebo* y una contextualización social y cultural, Saramago analiza el realismo y el naturalismo como conceptos y géneros artísticos, fundamentando su propia visión de Maupassant: “Su naturalismo, ya que es necesario aceptar la etiqueta, no es más que un gusto por la vida popular, por lo pintoresco, por la sátira vivaz y mordaz que no escatima ciertos 'valores' sociales que más tarde, prudentemente, intentará poner de su lado‘, por lo que no encaja ’dentro de los estrechos límites que, al menos teóricamente, los naturalistas se han fijado”. A lo largo de este texto, Saramago siempre asume una postura crítica no solo hacia la historia literaria, refiriéndose a la ausencia de Maupassant en *Estética Naturalista* (1885) de Júlio Lourenço Pinto, sino también hacia la propia necesidad y relevancia de definir movimientos artísticos como los en cuestión, así como un cierto “carrerismo” de Maupassant para quien “la 'carrera' lo será casi todo a sus ojos”.
“Para Maupassant, el mundo es una noche sin amanecer. No hay paz, ni alegría, ni felicidad. Solo existe la vida equivocada, el hombre equivocado, la escalofriante estupidez de los artículos y cláusulas del contrato que constituye a los hombres en sociedad. (José Saramago, 1963)
Este prefacio de José Saramago fue publicado inicialmente en Bola de Sebo y A Casa Tellier de Maupassant, de Estúdios Cor en 1963.